viernes 14 de octubre de 2011

LOS PROBLEMAS

Son algo inherente a la vida, lo extraño es el estado de bienestar en el que estamos acolchados en España a partir de que superamos la postguerra. La masificación de personas acrecienta los problemas, y a eso se refería ya Diógenes unos trescientos a. de C. Aquello era una pequeña muestra del desorden: al agruparse la gente empezaban los líos. Y así tenemos que las Leyes son la muestra más fehaciente de nuestras imperfecciones y al mismo tiempo la más clara prueba de nuestra evolución en sociedad. Si nuestros antepasados levantaran la cabeza dirían que lo que nos pasa a nosotros es que nos hemos vuelto tontos. Cuánto más grande es una ciudad, más problemas tiene. En los pueblos aún se mantiene viva la calma de antaño, en ellos se puede ver que la gente está más tranquila y es más amable. Muchos tienen conejos y gallinas en sus corrales, y unos surcos de tomates, pimientos y berenjenas. En un piso de la ciudad no se puede tener eso y el hambre pulula latente cuando se acaban los subsidios. Todos somos víctimas de la gigantesca avaricia de los poderosos, nos han dado demasiadas hipotecas para engrosar sus abultadas haciendas y nos han colocado en los nichos de la desesperación. Ahora no nos queda más remedio que aferrarnos a las famosas palabras de John F. Kennedy: “No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por tu país”.

1 comentarios:

JavierSanBernat dijo...

Cada vez que leo o escucho a un individuo decir que se presenta para hacer algo por el país, me pongo a temblar, lo cierto es que he pensado mil cosas que podria hacer no por mi pais, sino por esta sociedad y el mundo en que vivimos, fui revolucionario hasta que percibi que las ideas no eran los ejemplos de quines me guiaban, pase a ser un desengañado y con el timpo en ocasiones siento esa vuelta a la juventud que al poco arrincono porque sigo mi propia guerra contra mis propios enemigos, he terminado refugiandome en un pequeño territorio intentando luchar contra lo que considero justo, sin ser un llanero solitario ni un salvador de nada, simplemente un hombre que en ocasiones piensa que no es de este mundo y que alguien me metio en este tiempo que no era el mio, pero tambien pienso ¿que tiempo fue mejor?, los problemas son los problemas y su superación un reto diario.