viernes, 14 de octubre de 2011

DIÓGENES DE SINOPE



La masificación de personas acrecienta los problemas, y a eso se refería ya Diógenes unos trescientos a. de c. Aquello era una pequeña muestra del desorden: al agruparse la gente empezaban los líos. Y así tenemos que las leyes son la muestra más fehaciente de nuestras imperfecciones y al mismo tiempo la más clara prueba de nuestra evolución en sociedad. A Diógenes se le conoce también por "Diógenes el cínico", y se le atribuye esta cita: Cuanto más conozco al hombre, más quiero a mi perro. La vigencia de muchos postulados de filósofos antiguos es asombrosa, lo podemos comprobar ante el hecho de que la gente de los pueblos es más amable y está más tranquila que la gente que vive en las ciudades. Y las ciudades, cuanto más grandes, más problemáticas. 

En el año 1975 no sé a quién se le ocurrió denominar "Síndrome de Diógenes" a quienes padecen la enfermedad del aislamiento y la acumulación de basura y de trastos inútiles. Hay quien dice que es poco afortunada la denominación ya que este filósofo preconizaba el desprecio a los bienes materiales y a la organización social, por ello, desde este punto de vista sí es poco afortunado el nombre de esta patología; pero, por otro lado, hay que tener en cuenta que el filósofo era un vagabundo, y ahí es donde se pueden encontrar los motivos.