sábado, 16 de abril de 2016

MANOS SUCIAS, UN DISCURSO POLÍTICO


Uno se queda perplejo y mareado con las noticias, llegan a nuestros sentidos como el zumbido de una avispa impertinente que de una manera u otra sabemos que nos está dañando. Resulta que el sindicato, o lo que sea, Manos limpias, tiene las manos bien sucias. Y, además, en la asociación de usuarios de la banca también hay detenidos por extorsión. Lo que ocurre es un desastre intolerable. Según parece, hay asociaciones que tienen unos presidentes, secretarios, vocales, etc. que buscan lucro o fama a costa de lo que sea, abusando de la confianza de la gente. Dirigentes de sindicatos y políticos de Andalucía se han enriquecido con fondos de formación que han ido a parar a sus bolsillos, demasiados miembros del Partido Popular se han enriquecido actuando fuera de la Ley y de la ética. 

Vemos que existen asociaciones políticas, religiosas, benéficas, etc. que no son otra cosa que asociaciones de malhechores (Que me disculpen las excepciones). Y ahora, además, tenemos a los que se aprovechan del movimiento 15 M, el movimiento limpio y honesto de los que están hartos del expolio generalizado por parte de políticos y bancos. Se trata de unos listos que aprovecharon este movimiento con intenciones de retomar la conducta de los cerdos de Orwell. Estos listos se erigieron en un partido político llamado Podemos y se situaron a la izquierda, como no podía ser de otra manera, en el comunismo duro, para la defensa de los más vulnerables ante el corrupto poder político y económico. Y ahora Podemos se aprovecha de la falta de conciencia histórica de una parte de la población. 

En el siglo XX los comunistas derramaron más sangre que nadie; sí, el comunismo ha sido el defensor de los trabajadores asesinando a todos los que no estaban de acuerdo con su despotismo (Mao, Stalin, Kim Il Sung, Pol Pot, Castro, etc), aunque el partido comunista de España ya está civilizado, da pasos inciertos dentro de su modestia, y relanpaguea posturas demagógicas para que las escuche la buena gente que los vota. Garzón es ingenuo o demasiado listo, no lo sé, y se le nota cuando habla; es un individuo que, gracias a su oratoria, ha encontrado una vía para sentirse fuera de la mediocridad intelectual a la que está atado. 

El comunista Stalin mató casi a la mitad de ciudadanos de su inmenso país, Mao, Pol Pot y sus Jemeres Rojos hicieron lo mismo. Todos los que no estaban de acuerdo al paredón. Tenemos necesidad de conocer la historia, de leer a George Orwell, en su rebelión en la granja, por ejemplo. Allí los cerdos se rebelaron contra los dueños de la granja, los mataron y se colocaron ellos mismos como Politburó para defender a los indefensos, y así los cerdos en el poder comenzaron a matar a todo aquel que abriera la boca ante la injusticia que contemplaban: esos cerdos, ídolos de la revolución comunista, comían los mejores manjares y ocupaban los más lujosos aposentos, mientras los demás pasaban hambre y dormían en chozas. El que no estuviera de acuerdo al paredón. Eso parece que pretende el partido político comunista Podemos, que comenzó la andadura nutriendo sus arcas impunemente con dinero que roban al pueblo las dictaduras de Irán y Venezuela (países donde los ciudadanos pasan hambre). En Podemos se utiliza una retórica que en la historia ha sido la de los asesinos, la misma retórica de los cerdos de Orwell, la misma retórica del comunista Fidel Castro, quien a fuerza de hacer pasar necesidades a su pueblo, según parece, es uno de los hombres más ricos del mundo. Se trata de la retórica que enlaza una palabra con otra con energía, con ímpetu: una elocuencia contundente que utiliza Pablo Iglesias. Nos engañan. Es también la misma retórica de Hitler que enardecía al pueblo y lo enfurecía contra el poder establecido y legítimo para derrumbarlo y así poder tomar ellos el poder y matar a todo aquel que no estuviera de acuerdo. El pueblo teutón se convirtió en una masa que levantaba los brazos y gritaba, una masa gregaria estúpida que no se daba cuenta de la trampa. Después sí, después se dieron cuenta de la barbaridad que habían cometido (era demasiado tarde), cuando sus casas estaban en ruinas y sus hombres muertos en las cunetas y en los verdes campos europeos. No sé si se curará alguna vez la maldita herencia o siempre estará en la conciencia de los alemanes la estupidez y el fanatismo de sus antepasados.

En Venezuela, Chávez adoptó la estrategia de Hitler con modales bananeros y payasadas, una estrategia destinada a obtener votos, engañando y disfrazando de benevolencia su maldad.  Por eso yo, desde mis letras, lanzo una alarma: leed la historia y veréis cómo siempre se repite, siempre se repite. Así que hay que cortar las alas a los nuevos dictadores, sean de izquierda o de derecha. La historia nos enseña cómo se presentan ante el pueblo, se ha repetido demasiadas veces esta historia. Ya conocemos su histrionismo y su disfraz benefactor, por eso no podemos permitir que nos dejen lisiados a todos. España ya ha tenido suficientes dictadores, no necesita más.

No nos engañemos, no hacemos ningún favor al país votando a Podemos. No nos engañemos, no nos hagamos más daño votando a una pandilla de fanáticos que se aprovechan de la brecha abierta en el pensamiento de la gente por esa maldita corrupción generalizada. Podemos no es la solución, la solución es la justicia y el Estado de Derecho, la solución es que entren en la cárcel los corruptos y que votemos por la unidad y la paz entre los españoles. El segundo de Podemos, Errejón, es una especie de loro que copia la férrea cantinela del jefe Iglesias. No seamos una masa estúpida como tantas que ha habido en la historia, demos un paso inteligente y votemos a los que son razonables.  

Creo que los partidos políticos son culpables de la corrupción. Para decir eso me remito a unas letras de Víctor Hugo: El culpable no es aquel que comete el delito sino quien instaura las condiciones para que éste sea cometido. A pesar de esto, los individuos corruptos van quedando fuera, dimiten, son o serán investigados, están o estarán en la cárcel. Los que queden serán más honestos que sus antecesores y así se irá depurando el sistema, pero no mucho porque las condiciones para cometer delitos siguen intactas, no se instauran auditorías férreas para controlar a los que tienen el poder de firmar cosas.

Rajoy no ha dado la talla como jefe de la derecha, Rajoy es un tecnócrata que se deja aconsejar por quien no debe. Y ¿qué pasa con la izquierda razonable? Pues que Pedro Sánchez se ha dejado comer demasiado terreno por los comunistas. Rivera parece impoluto. Pero no se ve nada claro y estable en el abigarrado horizonte de la política. Lo que interesa a la mayoría, la mayoría que según la Carta Magna ostenta el poder, lo que interesa a la Constitución española es que continúe la alternancia de poder que ha existido durante estos años de democracia, y que haya paz, trabajo y estabilidad.