martes 1 de noviembre de 2011

VACÍOS

Yo no quiero llenar con sueños las burbujas vacías de mi alma. Y debería hacerlo, pero en mi perspectiva la mariposa de los sueños es utópica y distante; y, sin embargo, aparece huidiza cuando los pensamientos se adormecen, y enciende luces y brilla y hace soñar. Ni siquiera al despertar han desaparecido sus estelas, pero ya no está. Nadie me hará creer que si me adhiero a algún dogma telúrico esa mariposa de los sueños, tal vez la de Neruda, se convertirá en mi hurí alada y sonriente. Esa hurí que fuiste alguna vez, sin alas y con los apetitos menguados por demonios invisibles, malvados y eficaces con esa guadaña que cercena el resplandor ingenuo del amor para devolverlo a los cauces prosaicos de lo cotidiano. Allí donde se retuercen los sentimientos entre las víboras del egoísmo y los reproches. Y es entonces cuando ese rincón secreto que describió el poeta Juan Planas se queda vacío. Por eso no quiero llenar con sueños las burbujas vacías de mi alma.

1 comentarios:

emejota dijo...

Me encanta cómo sueltas tus demonios. Enhorabuena, Pesimismo.